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Inicio Blog Noticias de Campo Ulpiano Suarez: de intendente ordenador a candidato a gobernador, con la misión de reconvertir a Mendoza en la tierra del sol y el buen vino

Ulpiano Suarez: de intendente ordenador a candidato a gobernador, con la misión de reconvertir a Mendoza en la tierra del sol y el buen vino

El hombre detrás de la gestión

Antes de hablar de políticas, vale la pena conocer al político. Ulpiano Suarez es abogado laboralista, egresado de la Universidad de Mendoza en 1994, con una trayectoria construida desde el territorio y no desde los despachos porteños. Pero quizás lo que mejor lo define no está en su currículum académico sino en sus botas de montañista: Suarez coronó el Aconcagua —6.962 metros, el techo de América— y el cerro El Plata, con sus casi 6.000 metros. No es un dato menor. Él mismo usa la travesía de alta montaña como metáfora de gestión: planificación minuciosa, resistencia ante la adversidad y claridad sobre el objetivo final, aunque el camino sea duro y el aire escasee.

Esa misma mentalidad es la que trasladó a la intendencia de la capital mendocina, donde gobernó con la convicción de que sin orden no hay desarrollo, y sin desarrollo no hay identidad posible.

Orden urbano como condición de desarrollo

Nadie invierte en el caos. Esa parece ser la premisa central de su gestión. Atraer capitales, turistas y negocios requiere un escenario urbano previsible, limpio y seguro. Y Suarez lo entendió desde el primer día.

El Código de Convivencia Ciudadana fue una de sus herramientas más contundentes. A través de él, la municipalidad recuperó el espacio público con medidas que no distinguen entre grandes y chicos: gremios como ATE, SUTE, FADIUNC, Judiciales y APEL recibieron actas de infracción y multas económicas por cortes de calle y contaminación sonora en el microcentro. La norma demostró no tener favoritismos: en febrero de 2024, hasta el club chileno Colo Colo fue sancionado por los destrozos y residuos dejados por sus hinchas en las inmediaciones de su hotel. El mensaje fue claro desde el principio: en la capital mendocina, las reglas se cumplen.

Pero Suarez fue más lejos todavía. En 2023 impulsó la creación de los Jurados Vecinales, aprobados por unanimidad en el Concejo Deliberante. El mecanismo es tan simple como poderoso: siete vecinos comunes, sorteados del padrón electoral, se convierten en jueces de su propio entorno. Juzgan faltas concretas —grafitis no autorizados, vandalismo al mobiliario urbano, pirotecnia prohibida, falta de higiene de mascotas en la vía pública— y pueden aplicar multas de hasta 5.000 UTM o condenar a tareas comunitarias de reparación del daño. En agosto de 2025, cuatro personas fueron condenadas civilmente por vandalismo bajo este sistema. No es solo una sanción: es una declaración de principios sobre quién es dueño del espacio público y qué se espera de quienes lo habitan.

Este tipo de innovación institucional, que combina rigor normativo con participación ciudadana directa, es exactamente el tipo de gestión que los sectores productivos del interior mendocino —incluido el agro— necesitan como base para operar con previsibilidad.

Economía real: apostar al emprendedor mendocino

El orden sin oportunidades no alcanza. Por eso la gestión diseñó el programa Ciudad Activa, coordinado desde la Secretaría de Desarrollo Económico, con un esquema de exenciones de tasas municipales para nuevos comercios y facilidades administrativas para empresas de servicios y tecnología. El objetivo era claro: reactivar la economía local golpeada por la pandemia y sentar las bases para un ecosistema emprendedor que no dependa exclusivamente del Estado.

Los resultados empezaron a verse. En mayo de 2026, Suarez recibió reconocimientos nacionales por su eficiencia estatal, sus políticas sustentables y el fomento al ecosistema emprendedor, un triple respaldo que habla de una gestión que no se limitó a administrar lo que había sino que buscó activamente transformar la matriz productiva de la ciudad.

El hito más simbólico llegó en junio de 2026, cuando Mendoza fue sede del Vinexpo Explorer, el encuentro mundial más importante para la comercialización de vino a granel. Recibir ese evento no fue casualidad: fue el resultado directo de años de trabajo en posicionamiento internacional, infraestructura urbana y marca-ciudad. Ante los mercados globales, Mendoza reafirmó su condición de Capital Internacional del Vino, y esa identidad —que es también la identidad del campo mendocino— volvió a tener el lugar que merece en el mundo.

A esto se suma un dato concreto en materia ambiental: una reducción auditada del 20% en emisiones de gases de efecto invernadero, lograda a través de políticas de movilidad, infraestructura verde y gestión de residuos. Para una provincia cuya economía depende del agua de deshielo y de un clima cada vez más amenazado por el cambio climático, este número no es un detalle de marketing: es una política de supervivencia productiva.

En el plano social, un acuerdo firmado en marzo de 2025 con el ministro de Educación provincial Tadeo García Zalazar garantizó el financiamiento conjunto para refaccionar escuelas de la capital, incluyendo conectividad y climatización. Cuando las escuelas están en condiciones, los chicos aprenden mejor. Cuando los chicos aprenden mejor, el territorio tiene futuro. La ecuación parece obvia, pero pocos intendentes la traducen en obras concretas.

La pelea por los recursos: federalismo real para el campo

Gestionar bien con recursos insuficientes tiene un límite. Y Suarez no se quedó callado al respecto. Hace tiempo viene planteando una discusión de fondo que en la Capital Federal suele ignorarse pero que en el interior argentino se siente en cada camino roto y en cada colectivo que deja de circular: los municipios absorben costos crecientes en seguridad, salud preventiva e infraestructura que la ley de coparticipación vigente —que data de la Constitución provincial de 1916— no contempla ni de cerca.

Desde la Red de Intendentes de la UCR, el reclamo concreto apunta a dos reformas estructurales que impactan de manera directa en la infraestructura que usa el sector agropecuario para mover su producción:

  • Impuesto a los Combustibles Líquidos: elevar la coparticipación directa a municipios del 10,4% actual al 57%, ya que las comunas asumen el 100% del costo de mantenimiento de la red vial urbana por la que circulan camiones, maquinaria y logística rural.
  • Aportes del Tesoro Nacional (ATN): declarar el 100% de estas partidas como automáticas y coparticipables, para compensar los déficits generados por la quita del fondo compensador del transporte público.

Para los productores del Valle de Uco, de Luján de Cuyo, de San Rafael o de cualquier rincón de la provincia que depende de caminos en condiciones para sacar su cosecha al mercado, este debate no es abstracto ni técnico: es plata, es tiempo y es logística.

Candidato a gobernador: el modelo mendocino como plataforma provincial

Con el tablero electoral mendocino en pleno movimiento de cara a las elecciones de 2027, Ulpiano Suarez ya no esquiva el tema: se prepara activamente para competir por la gobernación de Mendoza. Su nombre circula con fuerza en los foros del radicalismo orgánico como la figura que puede articular experiencia de gestión territorial con un proyecto de provincia sustentable y ordenada.

La alianza estratégica entre el Frente Cambia Mendoza y La Libertad Avanza cosechó más del 53% de los votos en las últimas legislativas provinciales, reconfiguró en abril de 2026 el Concejo Deliberante de la Capital con una sólida mayoría oficialista, y le dio al espacio político un piso electoral sólido para la disputa que se viene.

Las encuestas actuales ubican la carrera como una competencia de tercios: Luis Petri (LLA) lidera con un 34,9%, seguido por Ulpiano Suarez (UCR/FCM) con un 22,91%, y el peronista Matías Stevanato (PJ) como tercero con opciones reales. En un escenario de tres candidatos competitivos, una segunda vuelta no está descartada, y la experiencia de gestión puede ser el factor diferencial.

El discurso de Suarez para la gobernación tiene una coherencia clara: sostiene que Mendoza necesita un conductor que conozca cada rincón de la provincia, que haya gestionado presupuestos reales, resuelto problemas concretos y construido resultados auditables. No un improvisado, no una figura importada. Alguien que sepa lo que cuesta hacer funcionar una ciudad y pueda escalar ese modelo a los 18 departamentos de la provincia.

Su propuesta es exportar el “modelo mendocino” —solvencia fiscal, orden institucional, sustentabilidad ambiental y fomento emprendedor— como plataforma de gobierno provincial. Una apuesta que, si se observa lo construido en la capital, tiene respaldo en hechos concretos y no solo en promesas de campaña.

La tierra del sol y del buen vino tiene todo para volver a brillar

Mendoza tiene los recursos, el paisaje, la historia y el talento humano para ser una de las regiones más prósperas y reconocidas del mundo. Lo que falta, muchas veces, es gestión. Orden. Planificación. Voluntad política sostenida en el tiempo.

Lo que Ulpiano Suarez construyó en la capital —con sus aciertos y sus tensiones— es una demostración de que es posible gobernar con criterio técnico, sensibilidad social y visión de largo plazo al mismo tiempo. La pregunta que se abre de cara a 2027 es si ese modelo puede crecer, federalizarse dentro de la propia provincia y llegar a cada productor, a cada emprendedor, a cada familia del interior mendocino que trabaja la tierra y sueña con un futuro estable.

La cumbre está a la vista. El camino, como siempre en la montaña, será exigente.

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