El estado de las rutas argentinas: la deuda pendiente con el campo
La infraestructura vial del país atraviesa una crisis estructural que golpea directamente al corazón productivo de la Argentina. Mientras el agro bate récords históricos de exportación, los caminos que sostienen esa cadena se deterioran a un ritmo alarmante.
Un sector que produce más que nunca, pero que no puede circular
El sector agroindustrial argentino cerró 2025 con exportaciones por US$ 50.549 millones y un récord de 115,41 millones de toneladas embarcadas, un salto del 12% respecto al año anterior. Sin embargo, ese potencial choca contra una realidad concreta: las rutas y caminos rurales que deben transportar esa producción están en estado crítico. Bloomberg Línea
Todo ese volumen transita por corredores sometidos a una presión extraordinaria. La infraestructura disponible es la misma de siempre, pero el volumen a mover es récord histórico. GlobalPorts

El diagnóstico: más del 65% de las rutas, en mal estado
Más del 60% de las rutas nacionales se encuentra en estado regular o malo según un informe de Fepevina. A partir del deterioro registrado desde mediados de 2024, la entidad proyecta que actualmente entre el 65% y el 70% de la red vial nacional se encuentra en condiciones regulares a malas. Hoy Día
La reducción de la inversión pública desde diciembre de 2023 profundizó el deterioro, mientras que durante los dos primeros meses de 2026 se recaudaron fondos del impuesto a los combustibles que, según lo establecido por ley, debían destinarse a las provincias para infraestructura vial. NEA HOY
La “primera milla”: el eslabón más débil
El problema más crítico para el campo no siempre está en las rutas nacionales, sino en los caminos que llevan desde los lotes hasta ellas.
Argentina cuenta con aproximadamente 400.000 kilómetros de caminos rurales no pavimentados, que representan el 85% de su red vial total. Esta “primera milla” logística es crucial para conectar las explotaciones productivas con los centros de acopio, rutas principales, estaciones ferroviarias y puertos, pero es también la sección más vulnerable. Data Portuaria
La fragilidad es extrema: “Podés dejar un camino impecable y, con una lluvia fuerte, pasar a un estado deplorable en dos días”, advierten especialistas de CAMARCO. Data Portuaria
Cuando los caminos rurales quedan inutilizables, el impacto trasciende lo local: lo que ocurre en una zona productiva repercute en toda la red nacional de abastecimiento. Infobae
Mendoza y Cuyo: entre la obra y el déficit acumulado
La región de Cuyo no escapa a este diagnóstico, aunque presenta matices propios que vale distinguir.
En Malargüe, el aislamiento es una realidad cotidiana para el sector ganadero. Actualmente, varios caminos de la zona sur solo son transitables con vehículos 4×4. El deterioro de la Ruta Provincial 221, con serruchos transversales, zanjas, cortes y derrumbes, obliga a desvíos adicionales de hasta 30 kilómetros, con impacto directo sobre los puesteros y productores. Gobierno de Mendoza
El costo del abandono
Según Fepevina, por cada peso no invertido a tiempo, el Estado deberá gastar entre tres y cinco veces más en obras de rehabilitación. El círculo vicioso es claro: menos inversión hoy, más gasto mañana y más pérdidas para el productor en el mientras tanto. Hoy Día
La estabilización de caminos rurales con piedra, cal o cemento genera tasas internas de retorno superiores al 30% en dólares. “Invertir en caminos rurales es un negocio desde el punto de vista productivo”, sostienen los especialistas. Infobae
¿Qué se puede hacer? Propuestas concretas
El problema es estructural, pero las soluciones existen. Estas son las líneas de acción que técnicos, gremios y organismos especializados vienen planteando:
1. Redirigir los fondos del impuesto a los combustibles. La ley 23.966 establece que el 28,58% de lo recaudado debe ir al sistema vial. Distintos informes señalan que una parte significativa de esos fondos no fue transferida a obras, lo que motivó reclamos formales de más de 150 intendentes ante el Gobierno Nacional. Cumplir con esa asignación sería el primer paso. NEA HOY
2 Priorizar la estabilización de caminos rurales de tierra. Antes de grandes autopistas, el impacto más inmediato para el productor está en garantizar la transitabilidad de la “primera milla”. Materiales simples como piedra, cal o cemento pueden transformar caminos de tierra en accesos permanentes con altísimo retorno económico.
3 Financiamiento con organismos multilaterales. El modelo mendocino con el BID es replicable. El Programa de Infraestructura Vial Productiva II, financiado con fondos internacionales, demuestra que es posible mejorar corredores productivos cuando existe voluntad política y acceso a crédito externo.
Conclusión
Sin logística moderna, cualquier mejora productiva pierde impacto. El campo argentino necesita caminos transitables todo el año, rutas seguras y puertos competitivos. En Mendoza y en todo el país, la brecha entre lo que se produce y lo que la infraestructura puede mover sigue siendo uno de los principales frenos al desarrollo del sector agropecuario. Ámbito
La inversión en rutas no es un gasto: es la condición mínima para que el trabajo del productor llegue a destino.
Fuentes: Fepevina, Bolsa de Comercio de Rosario, CAMARCO, Gobierno de Mendoza, Vialidad Provincial, Infobae, La Nación, NEA Hoy, Bloomberg Línea.

































