El papelón de Sturzenegger: firmó un reglamento de semillas que quedó obsoleto en menos de 24 horas
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, volvió a quedar en evidencia. Apenas un día después de oficializar con bombos y platillos un nuevo reglamento de control sobre semillas en acopios y puertos —que él mismo celebró como un “hito de gestión”— el propio gobierno tuvo que convocar de urgencia a una mesa de trabajo para discutir una nueva Ley de Semillas desde cero.
La secuencia es elocuente: el lunes se publica la resolución. El martes, funcionarios de la Secretaría de Agricultura y del propio ministerio de Desregulación sientan en una misma mesa a la Mesa de Enlace, la industria semillera (ASA), y las entidades técnicas AACREA y AAPRESID para “buscar un consenso”. Si esa mesa llega a un acuerdo y el proyecto va al Congreso, la resolución de Sturzenegger quedaría sin efecto. Tiempo de vida útil del “hito”: menos de 24 horas.
Lo que está en juego en Cuyo es diferente al resto del país
Cuando se habla de semillas en Mendoza y San Juan, el debate tiene una dimensión que el gobierno nacional parece ignorar. La región no es sojera. El corazón semillero del Cuyo es hortícola: ajo, cebolla, pimiento, tomate, zapallito, melón. Desde esa zona ingresan al país unos 25 millones de dólares anuales en exportaciones de semillas, gracias en buena parte a las condiciones sanitarias únicas del Valle de Uco y sus alrededores. Bichos de Campo
El actor central de esa cadena no es una multinacional. Es el INTA. El laboratorio de análisis de semillas de la EEA La Consulta, en Mendoza, es el único en el país especializado en variedades hortícolas con aval internacional para emitir certificados de calidad que habilitan la exportación al Mercosur y Europa. Es, en otras palabras, infraestructura pública que sostiene negocios privados y exportaciones regionales. El mismo INTA que este gobierno viene desfinanciando sistemáticamente desde 2024. Bichos de Campo
El nuevo reglamento de Sturzenegger apunta a fiscalizar el “DNI genético” del grano en puertos y acopios, una herramienta diseñada para cultivos extensivos como la soja y el trigo. Para el productor de ajo de San Carlos o el semillero de cebolla de San Juan, el mecanismo es directamente irrelevante, cuando no un nuevo trámite burocrático sin contrapartida. En el segmento hortícola, además, la autoproducción de semillas es poco común dado que el mercado está altamente concentrado en pocas empresas globales, lo que hace aún más absurdo aplicar la misma lógica de fiscalización que rige para la soja pampeana. INTA
Una negociación que recién empieza
La resolución había sido cuestionada desde el inicio por los productores, que la ven como una herramienta alineada con los intereses de la industria semillera multinacional, en detrimento del derecho histórico al uso propio de semillas autógamas. Desde CRA, el único presidente de la Mesa de Enlace que asistió al nuevo encuentro fue Carlos Castagnani. Su representante técnico, Pablo Ginestet, fue claro: habrá uso propio, y si es incremental, habrá pago, pero nada está cerrado.
La propuesta que analiza el ruralismo permitiría guardar y reutilizar la semilla adquirida legalmente hasta tres multiplicaciones, con un pago acordado al momento de la compra, sin fórmulas variables posteriores. Un esquema de previsibilidad que choca con la lógica de control permanente que propone el gobierno. Agrolatam
La ley vigente, la 20.247, tiene más de 50 años. Nadie discute que hay que actualizarla. Lo que sí está en disputa es quién gana y quién pierde: si las semilleras globales que quieren cobrar regalías por cada bolsa resembrada, o los productores que llevan décadas guardando parte de su cosecha para la siguiente siembra.
Sturzenegger llegó al ministerio con el manual de la desregulación bajo el brazo y mostró, una vez más, que su estilo de gestión —anunciar primero, pensar después— tiene costos concretos. En el Cuyo, esos costos los pagan productores hortícolas que dependen de instituciones públicas como el INTA La Consulta para certificar su semilla y exportar. Las mismas instituciones que el ajuste de este gobierno viene vaciando en silencio.























